¡Acabemos de una buena vez con los textos únicos ordenados!

Los Textos Únicos Ordenados (TUO), creados inicialmente para compilar y sistematizar las normas que sufrían constantes modificaciones, han terminado por consolidar un escenario de profunda confusión y caos documental que afecta tanto a los ciudadanos como a los operadores del derecho.

El problema medular radica en la distorsión de la jerarquía normativa que estos textos provocan en el día a día. Al ser aprobados mediante un decreto supremo —una norma de rango infralegal—, los TUO confunden al usuario, quien termina amparando y citando el decreto recopilatorio en lugar de la ley matriz. Esta práctica erosiona la comprensión del ordenamiento jurídico, haciendo olvidar que los derechos y deberes invocados provienen de una norma con rango legal.

A este desfase conceptual se suma el histórico desorden en la numeración de los artículos, un defecto que ha quebrado la comprensión de los textos legales. Casos emblemáticos como el de la Ley de Fomento del Empleo, que vio nacer dos TUO con articulados completamente disímiles a la norma original, demuestran cómo una herramienta de simplificación puede transformarse en un laberinto.

Si bien existen esfuerzos recientes que merecen ser felicitados, como el último TUO de la Ley del Procedimiento Administrativo General (Ley 27444), que finalmente respetó la numeración de la ley original, esto no es suficiente. El formato del TUO adolece de una obsolescencia intrínseca innegable, pues nace muerto. Al ser una fotografía estática en papel, cualquier modificatoria posterior aprobada por el Parlamento destruye inmediatamente su «valor», obligando a esperar años por un nuevo decreto compilador.

Mientras el sistema judicial peruano camina hacia la modernización y busca hacer más accesibles las resoluciones judiciales, el apego a los TUO representa un retroceso innecesario. No se puede democratizar el acceso a la justicia si el texto de la ley se vuelve incomprensible o muta constantemente de forma artificial. Perpetuar este método solo perturba el entendimiento básico que el ciudadano de a pie debe tener sobre las reglas de juego del país.

La verdadera reforma exige que el Estado dé un paso definitivo hacia la eliminación de los TUO y migre hacia las ediciones oficiales digitales actualizadas en tiempo real. Este modelo, estándar en las legislaciones más avanzadas del mundo, permite que el diario oficial o el Ministerio de Justicia editen el cuerpo legal de manera continua. De esta forma, cada cambio normativo se inserta mediante literales o incisos, preservando la numeración original y garantizando un texto único fiel y vigente.

En LP, mientras tanto, hemos asumido el compromiso de ofrecer la Ley 27444 actualizado diariamente, vinculando cada artículo con su jurisprudencia relevante.

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