¿Cómo examinar mordeduras en cadáveres? Cinco recomendaciones clave

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Sumario: 1. Introducción; 1.1. Determinar mordidas ante o post mortem; 1.2. Revisar tratamientos dentales en piezas dentales; 1.3. Revisar fracturas o desgastes dentales; 1.4. Solicitar odontograma; 1.5. Estimar edad; 2. Clasificación de las huellas de mordeduras; 3. Entrevista a perito odontológico Gustavo Martínez sobre mordeduras en cadáveres.


1. Introducción:

Las huellas de mordedura humana son impresiones o lesiones contusas o inciso contusas, producidas por las arcadas dentales, que mediante una presión o tracción se originan. El estudio de una mordedura identifica el autor, la etiología, la clasificación y las particularidades de cada huella. Las marcas de mordida se encuentran en la piel de la víctima, victimario u objetos localizados en el lugar de los hechos[1].

Estas marcas de mordeduras en cadáveres reciben un tratamiento especial, pues al ubicarse sobre la piel, permiten reconstruir los actos violentos que produjeron la muerte, así como la presión ejercida sobre la superficie corporal por los dientes del agresor, la duración de la mordedura y las características bucales del autor, es decir, las características estomatológicas.

1.1 Determinar mordidas ante o post mortem

El perito odontológico debe identificar si las marcas de mordidas sobre el cadáver fueron producidas en viva o en muerte, es decir, mientras la víctima pretendía liberarse de su agresor o cuando yacía el cadáver inerte y estas fueron impresas sobre la piel muerta.

Esto es posible de identificar debido a los signos vitales que le cuerpo humano produce en vida, es decir, las reacciones que generan hematomas, enrojecimiento de la piel, etc. Al producirse una mordida en vida, el cuerpo de la víctima presentaría estas reacciones en la piel, sin embargo, las mordidas post mortem no revisten estas características, pues el organismo muerto no generaría estas reacciones.

1.2. Revisar tratamientos dentales en piezas dentales

Al identificar a un cadáver no reconocido (NN) es importante identificar los tratamientos dentales al interior de la cavidad bucal, por ejemplo: ortodoncias, curaciones, etc.

Estos rasgos permiten aproximarnos a una identificación más acertada de un NN, pues estas modificaciones son intransferibles. Los dientes de oro o plata, los diseños de sonrisas, los brackets, entre otros, son algunos rasgos o herramientas que evalúan los criminalistas para la identificación humana.

Sin embargo, estos tratamientos deben estar registrados en un odontograma que deberá ser solicitado para cotejar las muestras encontradas sobre el cadáver NN.

1.3.Solicitar odontograma

El odontograma es un esquema de las arcadas dentarias en el cual aparecen todas las piezas dentales del paciente diseñadas de manera gráfica, anatómica y geométrica. Además, este documento registra las modificaciones y otros procedimientos practicados en los dientes.

Este registro es muy importante, de lo contrario la identificación de los cadáveres no reconocidos se tornaría compleja, pues no existiría el documento que contraste la información hallada en el cadáver. Existen dos tipos de odontogramas:

    • Anatómicos: representan con exactitud la forma de las distintas piezas dentales.
    • Geométricos: emplean formas geométricas como círculos o cuadrados para representar las cuatro caras del diente.

1.4. Revisar fracturas o desgastes dentales

El desgaste dental producido por bebidas gaseosas o alimentos corrosivos ofrecen importante información para los investigadores criminales. En atención a esta data, el investigador podría conocer los hábitos alimenticios que mantuvo en vida, incluso si lo que ingirió le produjo la muerte o no.

En casos de violación sexual, los dientes de la víctima tienden a contraerse de manera violenta y en actitud defensiva. Esta presión podría producir fracturas en los dientes que los peritos deberán analizar con experticia. También es posible analizar restos de semen o vellos en la cavidad bucal.

1.5. Estimar edad 

Al examinar cadáveres carbonizados, los criminalistas tendrían que recurrir a la revisión obligatoria de las piezas dentales, pues debido a la resistencia del esmalte dental, la estimación de la edad produce resultados confiables.

La metodología consiste en examinar la erupción y mineralización de los dientes, el odontólogo forense traza las etapas de la vida de una pieza dentaria (antes deciduo, después permanente) y así permite la valoración susceptible de error de 2 meses a 3 años, aproximadamente.

Las piezas dentales resisten al paso del tiempo, incluso los cráneos de épocas remotas conservan los dientes junto al cráneo, por eso, son importantes para estimad la edad.

2. Clasificación de las huellas de mordedura

La evaluación de las huellas de mordedura proporciona información del agresor o la falta de control que tiene. Estas huellas se clasifican en:[2]

    • Defensivas: en las lesiones causadas por mordeduras humanas no es infrecuente para quien provoca un acto agresivo que sea mordido por la víctima como acto de defensa propia. Las lesiones provocadas por los dientes de la víctima con la intención de defenderse del ataque de su agresor se caracterizan, en la mayoría de los casos, por una fuerte presión de las arcadas dentarias sobre la superficie corporal del victimario.
    • Ofensivas: conocidas también como mordeduras de ataque, se producen durante peleas donde los dientes juegan el papel de un arma extra que refuerza la acción de golpear con los puños o patear.
    • Infantiles: la mordedura es una forma de expresión que ocurre cuando falta comunicación en los niños. Pueden producirse en altercados producidos en el curso de juegos o competencias deportivas. Es común en centros o guarderías infantiles.
    • Autolesión: la mordedura autoinferida se observa en el Síndrome de Lesch Nylan. Se trata de una manifestación mórbida transmitida recesivamente y de herencia cruzada que se manifiesta, entre otro signo, por una inestabilidad de dolor y mutilación al morderse los labios. Es una enfermedad rara y en general afecta a los niños y adultos que han sufrido abuso sexual. Estas personas pueden morderse sus propios brazos o manos ante la angustia y de evitar gritos mientras son traumatizados.

3. Entrevista a perito odontológico Gustavo Martínez sobre mordeduras en cadáveres

[1]Gutiérrez Enríquez, José Carlos. «Huellas de mordedura humana». Revista electrónica EXLEGE, Universidad De La Salle Bajío, p,2. https://bajio.delasalle.edu.mx/revistas/pdf

[2]Mercedez Rodríguez, L. «La huella de mordedura humana como manifestación de violencia: una aproximación criminológica», Ars Iuris Salmanticensis p. 106-107.  https://gredos.usal.es/bitstream/handle/10366/



Todas las ediciones del programa «Crimiadictos» se transmiten los jueves a las 5:00 p.m. No te lo pierdas.

Todos nuestros invitados (criminalistas, peritos balísticos, dactiloscópicos, criminólogos, médicos forenses, entre otros) aplicarán en vivo sus métodos de investigación mediante la reproducción de los procedimientos ejecutados en la escena del crimen: someterán muestras de sangre a pruebas de luminol, extraerán huellas dactilares empleando los reactivos químicos, enseñarán a identificar proyectiles de arma de fuego, cómo inspeccionarlos y preservarlos, etc.

En la primera edición, el doctor José Luis Pacheco de la Cruz explicó cómo examinar huellas dactilares y manchas de sangre, qué lesiones producen las balas al perforar un cráneo humano y cómo identificar los orificios de entrada o salida del proyectil.

La segunda edición contó con la presencia del perito balístico Omar Santome Retes, quien explicó cómo examinar armas de fuego en la escena del crimen, qué ocurre al interior de un arma de fuego al disparar y cómo clasificarlas.

La tercera edición contó con la presencia del perito dactiloscópico José Vásquez Calderón, quien explicó cómo examinar huellas dactilares en la escena del crimen y narró diversas experiencias que tuvo que afrontar al resolver crímenes violentos.

En la cuarta edición participó el perito informático André Loyola, quién explicó cómo operan los ciberdelincuentes para sustraer millones de soles, cómo evitar ser víctima de ellos y cómo investigarlos desde las informática forense.

En la quinta edición nos visitó Teobaldo Aguilar Lequerica, quien explicó cómo examinar residuos de disparos producidos por pistolas y revólveres.

En la sexta edición, el perito en odontología forense Gustavo Martínez Salinas explicó cómo examinar huellas de mordeduras para resolver crímenes violentos.

En la séptima edición, el perito en grafotecnia Winston F. Aquije Saavedra, explicó cómo detectar billetes y firmas falsas para evitar ser víctimas de fraudes.

En la octava edición, la perito en odontología forense Milagros Umeres, explicó cómo recontruir un rostro para identificar a personas carbonizadas o no reconocidas.

En la novena edición, el perito grafotécnico forense Jose Carrión Cabrera, explicó cómo los delincuentes falsifican huellas dactilares, así como su experiencia como perito en el caso Ciro Castilo.

En la décima edición, el perito criminalístico Andy Felix Cabrera explicó cómo investigar delitos sexuales y otros crímenes violentos: estrangulamientos, ahorcamientos.

En la decimoprimera edición, el perito en medicina legal y criminalística, José Luis Pacheco de la Cruz, explicó cómo hacer una necropsia.

En la decimosegunda edición, el perito en biología forense Jorge Hau Camoretti, quien explicó la importancia de las pruebas de ADN en la resolución de crímenes violentos.

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