Botón de pánico en el Perú, por Edhin Campos Barranzuela

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Beneplácito ha causado dentro de la comunidad jurídica y de la opinión pública nacional, la presentación del Proyecto Piloto para el Funcionamiento de la Aplicación Botón de Pánico en el Poder Judicial, que tendrá como propósito auxiliar de manera inmediata a la mujer y los integrantes del grupo familiar, que son víctimas de violencia.

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A través de este dispositivo electrónico instalado en un celular, la víctima podrá activar con un solo clic, cuando se encuentre en peligro a causa de una agresión física, psicológica y sexual.

El botón de pánico permitirá que la agraviada sea geolocalizada desde una central de monitoreo y obtenga la ayuda oportuna de personal de serenazgo o de la Policía Nacional que se encuentre en la zona, de esta manera se auxiliará a la mujer, ante cualquier maltrato y además evitará cualquier posible feminicidio.

Indudablemente uno de los grandes problemas que viene afrontando la justicia en el Perú es la incesante violencia que se viene produciendo en los últimos meses contra la mujer y los integrantes del grupo familiar.

Ya son cerca de treinta casos de feminicidio que se han producido en lo que va del año y, ciertamente, la cifra es alarmante, pues pese a los continuos llamados de los líderes de opinión para prevenir, erradicar y solucionar este álgido problema, parece que más se ha incrementado.

En tal sentido, se propone que el objetivo es contribuir con la eliminación de las barreras que impidan a las mujeres, niñas y adolescentes a acceder a la impartición de justicia, propendiendo al reconocimientos, garantías y respeto a sus derechos fundamentales.

La justicia de género, sostiene las Naciones Unidas, tiene como propósito eliminar las desigualdades entre las mujeres y los hombres, que se producen en la familia, la comunidad, el mercado y el Estado.

El objetivo es propender a la justicia de género, como muestra de hacer frente a las desigualdades, incluida las desigualdades ante el nuevo bicentenario, pues la justicia de género requiere que las instituciones, desde la que se imparte justicia, hasta las encargadas  de diseñar políticas económicas, rindan cuentas sobre la atención que dedican a la impartición de justicia y discriminación que mantienen a las multitudes de mujeres en la pobreza y la exclusión social.

El botón de pánico, promovido por el Poder Judicial y la jueza suprema Elvia Barrios Alvarado, permitirá interactuar en línea a los órganos jurisdiccionales y la Policía Nacional, de manera estratégica, para dar respuesta rápida a una denuncia referida a violencia contra la mujer.

Por tal razón, el 7 de febrero, se ha publicado en el Diario Oficial El Peruano, la Resolución 026-2019-CEPJ, mediante el cual se crea el Observatorio de Justicia de Género del Poder Judicial, como una plataforma virtual que brindará información y conocimiento al Estado Peruano y la sociedad civil, sobre los avances, estado situacional y retos del acceso de justicia para la igualdad de género.

De la misma forma, el pasado jueves siete de marzo se publicó la Ley 30920, mediante el cual se declara de interés público y prioridad nacional, la implementación progresiva de Cámaras Gesell en todas las fiscalías provinciales penales y Juzgados de familia de los 35 Distritos Judiciales del Perú.

Estas salas debidamente acondicionadas, permitirán garantizar la actuación oportuna de las diligencias que sirven como medios probatorios idóneos en los procesos judiciales y así evitar la revictimización en los casos de violencia sexual, familiar y trata de personas.

La norma jurídica es oportuna, toda vez que a diario observamos la comisión de los delitos contra la libertad sexual contra mujeres y además menores e integrantes del grupo familiar.

En muchos casos, la víctima que suele ser una mujer o una niña tiene que pasar un vía crucis, desde la etapa policial, hasta judicial, pues tiene que repetir en cada estadío su declaración y se han visto casos, que los propios interrogatorios son una verdadera afrenta, lo que constituye una nueva agresión sexual. Según la Psicóloga Cecilia Miranda del Proyecto Lima Este, detalla que la Cámara Gesell, está diseñada para que la víctima solo tenga que evocar una vez los detalles del delito que sufrió.

En tal sentido, para la aplicación del nuevo marco normativo, como el Botón de Pánico, el observatorio de Justicia de Género, la Cámara Gesell, etc, resulta menester contar con magistrados varones y mujeres especializados, que internalicen y apliquen el enfoque de género en sus actuaciones y decisiones judiciales, para brindar un óptimo servicio de justicia.

Por lo que, el objetivo es contribuir con la eliminación de las barreras que impidan a las mujeres, niñas y adolescentes a acceder a la impartición de justicia, propendiendo al reconocimientos, garantías y respeto a sus derechos fundamentales.

En tal sentido, con la creación de este botón de pánico, se coadyuvará al fortalecimiento de acceso a la justicia en condiciones de igualdad a todas las personas de cualquier género, garantizando un servicio de calidad, pues de lo que se trata es construir una visión del mundo más justo y equitativo, para los varones, mujeres e integrantes del grupo familiar y que se la más justa posible, independientemente de su condición de género. Se corre traslado.

 

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