Roberto Carlos Reynaldi, fiscal

«Es inhumano, no es razonable que las lecturas de sentencia duren tanto tiempo. La lectura de sentencia tiene un efecto psicológico aplastante para el imputado, porque si es condenatoria se te obliga a que escuches cada párrafo. Es lo más absurdo que existe. Lo que le interesa al imputado es cuánta pena le van a imponer y que lo dejen descansar. Es como si reprendieras al hijo durante 5 horas antes de castigarlo. No es para nada razonable.»
Walther Huayllani, juez penal

«Las lecturas de sentencia que duran 9 o 10 horas son una tortura. El juez debe hacer un resumen concreto, pues la resolución finalmente se va a notificar en la casilla electrónica. Legamente está permitido, pero es absurdo, ilógico, afecta la dignidad de las personas. Se tiene que modificar el Código Procesal Penal para que señalé que el juez solo lee las partes sustanciales. Las sentencias de casación, por ejemplo, son como 30 o 40 hojas, pero el juez siempre lee un resumen concreto.»