¿Te dejaron tu primer trabajo en la universidad? Tips para la redacción académica

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Eres cachimbo de derecho y los profesores te han dejado tu primer trabajo universitario. Estás nervioso y buscas mil recomendaciones que solamente te confunden más. Tranquilidad, has llegado al lugar correcto.

En este post hemos reunido tips básicos de redacción académica que harán que este y tus futuros trabajos destaquen por su solidez y calidad.

Hay cinco preguntas que debes hacerte

El proceso de escribir un trabajo universitario comienza mucho antes de teclear palabras frente al teclado. Antes de que las musas creativas aparezcan dentro de una hoja de word.

Uno debe tomarse un tiempo para repasar cinco cuestionamientos que te llevarán a entender tu tema. Y por lo tanto, a entender la forma en que vas a ordenar las ideas a la hora de escribir.

¿Qué quiero decir? ¿Cuál es el argumento central de mi texto? ¿Para quién es mi texto? ¿Por qué lo quiero escribir? ¿Cómo lo quiero comunicar?

Algunos de ellas parecen evidentes, pero hay que ir más allá de lo evidente. Por ejemplo, la respuesta de la primera pregunta dependerá de la intención y el compromiso que tengas, como estudiante de derecho y como individuo, con el tema en cuestión.

En ese mismo sentido, tu argumento central se desprenderá de una investigación previa sobre el tema que debes hacer. A menos que seas ya un especialista consagrado sobre la materia, que es muy poco probable.

La respuesta a la tercera pregunta parece ser «el profesor», pero hay que saber que un trabajo de la universidad puede morir en una clase o puede sobrevivir para convertirse en un texto digno de tu CV.

La cuarta pregunta obedecerá a tus respuestas en las primeras dos preguntas, y tampoco es válido responderla con «Porque mi profesor lo ha pedido». Un texto hecho por cumplir y solo por cumplir está condenado a ser pobre.

Finalmente, la forma en que lo vas a comunicar dependerá de las indicaciones de tu profesor, pero también de tu estilo de redacción y las posturas que tengas sobre el tema. ¿Serás irónico? ¿Serás completamente crítico?

Entiende la estructura del texto 

Vas a encontrar mil recomendaciones sobre la estructura que debe tener tu texto, pero reglas básicas que se aplican a la mayoría de casos.

Parecerá redundante, pero la idea general es que todo texto debe iniciar con una introducción y debe finalizar con una conclusión. Pero hay que detallar algunas cosas que hay en el medio.

Introducción: Aquí se presenta el tema principal o el problema a tratar.  A través de oraciones claves, el texto debe ser presentado a los lectores.

Desarrollo o cuerpo: En esta parte del trabajo aparecen los argumentos y contra-argumentos sobre la idea que ya introducimos. La extensión del desarrollo dependerá de varios factores, pero recuerda que debes distribuir todo en párrafos que no sean largos y respetando los signos ortográficos que exploraremos más adelante.

Conclusión: Luego de todo lo explicado, se da una propuesta, un resultado o una opinión que englobe las intenciones del texto.

La magia del título

Siempre se habla de que el primer párrafo debe ser cautivante para atrapar a un lector, pero el título es clave para que el interés se genere desde el punto cero.

Un título sencillo que vaya acorde con el contexto y la narrativa de tu trabajo es lo recomendando cuando enfrentas un primer trabajo académico. Pero la experiencia te dará el instinto para experimentar con cosas más llamativas e interesantes.

La maldición de los adjetivos

Un adjetivo bien colocado puede hacer que un texto mediocre se vuelva poesía, pero también puede hacer que un trabajo se vuelva repetitivo e impasable.

Si hablamos de nuestra especialidad, sabemos que un texto jurídico puede tener y acercarse a la literatura. Pero debe escapar de los actitudes rimbombantes que solamente son una acumulación de palabras sin sentido.

¿Ya te olvidaste de los signos de puntuación?

Durante un momento de la etapa escolar, los signos de puntuación son una compañía constante y hasta repetitiva. Pero en un punto nos desprendemos de ese conocimiento y lo olvidamos al acostumbramos al estilo de escritura que proponen las redes sociales.

Entonces, al llegar a la universidad no debes olvidar que los signos de puntuación son esenciales para darle fluidez a un texto. Aquí los repasamos brevemente para darte un recordatorio.

El punto se utiliza para separar oraciones o ideas distintas. Se usa también, por ejemplo, al término de una abreviatura.

La coma indica una leve pausa en la lectura. Se utiliza principalmente para separar dos o más ideas, aunque otro uso recurrente es  que vaya después de locuciones como en efecto, es decir, de acuerdo, en fin, por consiguiente, no obstante, sin embargo, entre otras.

El punto y coma es una pausa concreta en la oración  que no significa el fin de la misma. Su uso más común es para enumerar elementos extensos  que contienen en sí mismos una coma.

Los dos puntos se emplean al final de una oración previa a una enumeración, una cita textual, una enunciación y al dirigir una carta.

Los puntos suspensivos sirven para retratar pausa inesperada en una frase y cuando hay una representación de la duda, ironía o temor. Su uso recurrente es para la creación de expectativas o suspenso.

Los signos de exclamación se utilizan para enfatizar una idea, mostrar sorpresa o manifestar una orden.

Los signos de interrogación representan una duda o una pregunta.

Las comillas se utilizan para citas textuales, señalar términos incorrectos, traducciones y citar títulos de obras literarias.

Los paréntesis se utilizan para aclaraciones, referencias bibliográficas, traducciones de expresiones extranjeras y para introducir siglas o acrónimos.

También te recomendamos revisar nuestra Guía de redacción y estilo de LP.

No olvides las citas

Si es tu primer trabajo universitario probablemente no conozcas a fondo lo que es una cita. Nos referimos a las ideas que extraes de otro documento o archivo, ya sea de  de  manera textual o parafraseada. e usan con el fin de complementar tus afirmaciones e ideas, brindando un apoyo a lo que propones como autor.

¿Qué debemos citar? Se debe citar las ideas, opiniones o teorías que hayan sido propuestas por otra persona. Así como cualquier dato, estadística, gráfica, imagen que no sea de conocimiento público o que sea producto de la investigación de terceros. Es bueno citar también las referencias o parafraseas de otra persona. Así como extractos de libros, tesis o documentos de ese corte.

¿Cuáles son los formatos más conocidos para citar? El formato más popular para realizar citas es APA. Son las siglas que hacen referencia a la Asociación Psicológica Americana, una organización científica que representa a la psicología en los Estados Unidos y creadores de esta forma masiva de citar en trabajos escritos.

El orden e información a consignar obedece a lo mostrado en estos ejemplos:

Te recordamos también que en LP promovemos para nuestras publicaciones las citas al estilo Chicago. Te invitamos a revisar al respecto en esta publicación.

La revisión final 

Terminaste de colocar el último punto luego de horas de análisis e incluso sufrimiento. Lo recomendable aquí es hacer una pausa, relajarse y desprenderse por un momento del texto.

Con la mente más calmada y los ojos descansados, volver a ver el texto servirá para apreciar su verdadera dimensión y encontrar las correcciones que toda redacción amerita.

La importancia de la retroalimentación 

Enviar el trabajo es el final de este proceso, pero es el inicio de un descubrimiento aun más grande. Al recibir los comentarios del profesor encargado del curso, sería bueno consultar con otros docentes y compañeros más experimentados en la redacción.

De esta forma, desarrollas un estilo y creces académicamente, sin perder necesariamente tu esencia creativa.

Recomendaciones finales

LP cuenta con diversos posts en los que se profundiza en otras recomendaciones para textos más especializados y que deberías revisar temprano en tu carrera.

Por ejemplo, hallarás recomendaciones para la redacción jurídica, la redacción de demandas y la redacción de un buen contrato.

Además, puedes encontrar artículos en los que explicamos sobre documentos que todo abogado debe saber redactar o la literatura que recomiendan los abogados más destacados del país.

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