Seis cosas que debes tener en cuenta para escribir un buen contrato

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El contrato es un documento fundamental en el mundo del derecho. Algunos dirían que es un documento que todo abogado debe saber redactar.

Una vez que sepas que el contrato es un acuerdo en el que dos o más personas se comprometen a cumplir ciertas condiciones, debes saber que hay detalles que pueden volver un buen contrato en un gran contrato.

Y en esta oportunidad, te decimos seis cosas que debes conocer para escribir un buen contrato.

1. Tu redacción debe ser clara

Un contrato no es una pieza literaria en la que el abogado debe presumir su pluma. Al contrario, debe contener las palabras convenientes, sin ser rimbombante.

La persona que lee un contrato quiere entenderlo, sin necesidad de tener un diccionario a la mano  para que cada párrafo quede claro.

Eso sí, eso no significa que deban ignorarse los términos propios del derecho u omitir puntos importantes de los que hablaremos en el siguiente punto.

2. Los detalle son importantes

Las obligaciones que se reflejan en un contrato suelen evocar grandes preguntas. El cómo, cuándo, dónde de cada punto que se debe cumplir debe ser subrayado. A tal punto que ningún integrante del contrato pueda afirmar desconocimiento o falta de entendimiento de cada línea a tratar.

3. No dependas de los modelos

Los modelos de contratos y los modelos en general son útiles. No nos malinterpreten.

En las primeras ocasiones que requieras redactar este tipo de documentos, es obvio que se necesitara una guía a seguir. Pero luego encontrarás que cada contrato requiere de características específicas que no obedecen al formato determinado por alguien más.

Esto se logrará con la experiencia y la lectura constante de documentos jurídicos que ayuden a moldear tu perfil de redactor dentro del derecho.

4. Piensa en todos los involucrados

Si bien trabajas para una parte y debes proteger sus intereses, al momento de escribir un contrato eres un intermediario. Un puente que debe ser y sobre todo sentirse justo en el papel y sobre todo en la práctica.

Esto debe respetarse aun más cuando los contratos se dan con consumidores, adherentes o trabajadores.

5. Respeta la visión del contratante 

Hay muchas ideas que uno puede sugerir al momento de redactar un contrato y se suelen basar en lo que uno sabe sobre derecho y el instinto de beneficiar al cliente. Pero todo lo que se redacte debe obedecer a la visión del contratante.

Para esto, se debe involucrar a nuestro patrocinado siempre en la conversación desde el punto inicial y debe ser consciente de cada letra pequeña plasmada en el contrato.

6. Archiva la negociación 

La redacción del contrato es solo la cúspide de un proceso que puede albergar un sinfín de archivos, documentos o correos electrónicos. Todo eso puede parecer más papel que va ocupar espacio físico o virtual, pero es recomendable tener todo eso archivado.

Esto con el fin de poder enfrentar cualquier queja o comentario posterior por parte de los firmantes.

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