¿Qué pasó exactamente en la válvula de Camisea antes de la deflagración que desató la crisis del gas?

La deflagración registrada el 1 de marzo en el sistema de Camisea no solo provocó una crisis en el abastecimiento de gas natural en el país, sino que abrió interrogantes sobre lo ocurrido exactamente en la estación de válvulas antes del estallido. A más de una semana del incidente, nuevas explicaciones de la empresa operadora, testimonios de trabajadores y antecedentes de fallas en el ducto han puesto bajo escrutinio el sistema que abastece de energía a gran parte del Perú.

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Qué ocurrió durante el mantenimiento en la válvula del ducto

El gerente de Transportadora de Gas del Perú (TGP), Tomás Delgado, explicó para Panorama que el incidente ocurrió el 1 de marzo durante una operación rutinaria de mantenimiento preventivo en la estación de válvulas ubicada en el kilómetro 43 (KP 43), en el sector Saringabeni, distrito de Megantoni, provincia de La Convención, en Cusco. En declaraciones difundidas por el programa, el directivo señaló que la válvula intervenida no presentaba observaciones previas y que las labores eran parte de los trabajos habituales que la empresa realiza varias veces al año en diferentes puntos del sistema.

Según Delgado, una cuadrilla de trabajadores realizaba tareas de mantenimiento cuando se produjo el evento. «Era un mantenimiento absolutamente rutinario», indicó, al remarcar que la infraestructura no había reportado fallas antes del incidente. Sin embargo, el hecho derivó en una deflagración, una combustión rápida con llamaradas intensas, que afectó el ducto encargado de transportar gas natural hacia la costa, incluyendo el suministro destinado a Lima.

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El incidente ocurrió alrededor de las 11 de la mañana y estuvo cerca de convertirse en una tragedia mayor. Dos trabajadores de la empresa lograron salvar la vida tras la explosión en la estación de válvulas. El analista en seguridad y gestión de riesgos Pedro Yaranga difundió información sobre el caso y explicó que los sobrevivientes relataron que primero se produjo una fuga de gas y luego la deflagración.

De acuerdo con su testimonio, el estallido fue tan fuerte que ambos fueron lanzados por los aires. Tras la explosión, el fuerte olor a gas y la combustión provocaron síntomas en ellos y en algunos pobladores cercanos, entre ellos mareos, náuseas y dolor de cabeza.

El caso motivó que el Ministerio Público del Perú iniciara una investigación preliminar por presuntos delitos de contaminación ambiental y contra la seguridad y salud en el trabajo, mientras se intenta determinar si existieron fallas operativas o de seguridad en el procedimiento de mantenimiento.

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Impacto en el suministro de gas y restricciones al GNV

La emergencia energética generada por la interrupción del ducto también obligó al Gobierno a adoptar medidas para administrar el gas disponible. El Ministerio de Transportes y Comunicaciones del Perú dispuso restricciones en la venta de Gas Natural Vehicular (GNV) para vehículos menores como taxis, autos particulares y motocicletas, priorizando el suministro para el transporte público masivo y el consumo doméstico.

Según el Ejecutivo, el combustible disponible se destina principalmente a buses del Metropolitano, los corredores complementarios, el servicio AeroDirecto que conecta con el aeropuerto y parte del transporte urbano convencional. Las autoridades indicaron que el abastecimiento actual permite operar aproximadamente seis mil buses.

Mientras tanto, el titular del Ministerio de Energía y Minas del Perú, Angelo Alfaro, informó que los trabajos de reparación del ducto avanzaban progresivamente. En declaraciones a RPP, el ministro señaló que la empresa reporta diariamente el progreso de las obras y que, tras varios días de paralización inicial, debido a que era necesario esperar que el gas se extinguiera, el avance pasó del 33 % al 48 % en pocos días.

El plan de la empresa contempla reparar el sistema en un plazo aproximado de 14 días. Según el Minem, primero se restablecerá el flujo en la tubería de gas, luego en la de líquidos y posteriormente el combustible llegará a la planta de Melchorita, desde donde tardará entre 12 y 16 horas en alcanzar Lima.

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Pese a estos avances, el ministro Alfaro confirmó que TGP aún no ha presentado el informe técnico final que explique las causas exactas de la deflagración. Aunque se ha descartado la posibilidad de un atentado, el Gobierno espera el análisis completo para determinar qué ocurrió durante las labores de mantenimiento.

«Había personal en la zona, algo tuvo que pasar. Tienen que explicar exactamente qué hicieron o dejaron de hacer para que ocurra este incidente», señaló el titular del sector, quien además pidió al Osinergmin que informe cuándo se presentarán los resultados de la investigación técnica.

Antecedentes de fallas en el sistema de transporte de Camisea

A este escenario se suma otro elemento: los antecedentes de incidentes en el sistema de transporte de gas de Camisea. Aunque TGP aseguró que el evento del 1 de marzo sería el primero de esta magnitud en más de dos décadas de operaciones, registros revisados por OjoPúblico muestran que desde 2004 se han reportado al menos 13 fallas en el ducto.

Entre los incidentes documentados figuran roturas del ducto, fugas de hidrocarburos y filtraciones registradas en distintas zonas de Cusco, Ayacucho y Huancavelica. Por ejemplo, en 2025 se reportó un proceso erosivo causado por lluvias intensas que arrastraron rocas y dejaron expuesto el ducto de líquidos de gas natural. En 2018 se habría produdico la rotura de una tubería con liberación de vapores debido a un deslizamiento de tierra.

Otros eventos incluirían la deformación del ducto en 2016 que provocó una fuga en el kilómetro 56, la rotura del sistema en el kilómetro 183 en 2015, una fuga de hidrocarburos en 2014 en el distrito de Tambo (Huancavelica) y filtraciones detectadas en 2012 en el distrito de Socos, en Ayacucho.

Los registros también muestran accidentes de mayor impacto ambiental en los primeros años de operación. En 2006 se derramaron alrededor de 4700 barriles de líquidos de gas natural tras la ruptura del ducto en el kilómetro 126. Un año antes, en 2005, otro incidente en la zona de Vilcabamba provocó el derrame de más de 4600 barriles.

Incluso en 2004, poco después del inicio del sistema Camisea, se reportó el derrame de 723 barriles de líquidos de gas natural en el distrito de Echarate, en la provincia de La Convención, en Cusco.

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Periodista. Bachiller en Ciencias de la Comunicación y estudiante de Derecho. Con experiencia en prensa escrita, cobertura en la sección de Actualidad y análisis noticioso con enfoque social. Hoy en el área de Redacción periodística de LP Derecho.