DECLARACIÓN DEL JUEZ SUPREMO ALDO FIGUEROA NAVARRO

Ante la propalación de una noticia, difundida en los diversos medios de comunicación, relacionada con el Informe N° 01-05-2018-MP-FN, cuyo contenido es de público conocimiento, debo expresar lo siguiente:

  1. En el citado Informe se me presenta como integrante de la estructura funcional de una organización criminal, de acuerdo a la declaración de un colaborador con clave, quien refiere que soy conocido supuestamente con el seudónimo de “Alma fina”. Además, señaló que cuando llegaba algún caso a la Corte Suprema, yo intervenía para favorecer su resolución conforme me lo solicitaban, a cambio de favores, todo ello bajo coordinación con Walter Ríos.
  2. Esta afirmación es absolutamente falsa, difamatoria y temeraria. Primero, porque el supuesto seudónimo no es tal, ya que es de público conocimiento que se trata de mi acrónimo, el mismo que uso desde antes de ingresar al Poder Judicial, registrado como mi dirección de correo electrónico. Segundo, una imputación como la planteada es ostensiblemente genérica y lesiva, carente de toda mención circunstanciada, que daña mi honor y dignidad.
  3. Como parte de lo que se me imputa en función del dicho del referido colaborador, se me atribuye estar al mismo nivel de altos funcionarios, integrantes de la supuesta organización criminal, y que mi accionar era parte de un interés común de tomar fuerza en el Poder Judicial (supongo que en favor de un fin ilícito). Ante tales infundadas afirmaciones, expreso mi perplejidad pero igualmente indignación, pues las mismas son tendenciosas, confusas y vagas.
  4. Por otro lado, también el aludido colaborador refiere que yo habría sido apoyado por las influencias que presuntamente habría ejercido el señor Mario Mendoza ante un Consejero para que sea nombrado Juez Supremo. Rechazo tajantemente esta afirmación carente absolutamente de fundamento. Mi trayectoria, como profesional y académico, está evidenciada en los más de 30 años que me he desarrollado en el ámbito jurídico y que puede ser perfectamente escrutada en mi hoja de vida y en toda la documentación que la sustenta. Jamás he sido sancionado por alguna falta disciplinaria. En este sentido, iniciaré las acciones legales que correspondan en salvaguarda de mi honor y el decoro con el que he actuado como magistrado.
  5. Sin embargo, respetuoso de la institucionalidad democrática expreso mi absoluta disposición a someterme a las investigaciones que correspondan, siempre dentro del marco del debido proceso. Mi honor y la intangibilidad moral de mis seres queridos reclaman que estas imputaciones sean esclarecidas dentro de un plazo razonable.

Lima31 de agosto de 2018