Cinco películas de Quentin Tarantino que todo abogado debería ver

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Un 27 de marzo nació el cineasta norteamericano Quentin Tarantino. Una voz rebelde y grosera que se coló en el círculo más respetado de Hollywood a pulso de esfuerzo y violencia.

Su filmografía está compuesta por nueve cintas que se mueven dentro del terreno del derecho, aunque desde el ojo de los que lo corrompen. Así, elaborar una lista no resultó difícil, más allá del orden especifico que no representa una estándar de calidad.

Los números representan un capricho. Aquí lo importante es hablar de don Quentin.

1. Django sin cadenas y la figura del cazarrecompensas

El primer spaghetti western de Quentin Tarantino es una de las cintas más cuestionadas del director, por ese tramo final que muchos consideran innecesario. Sin embargo, Django sin cadenas es un bello festival de los excesos característicos del realizador. Una oda a los charcos de sangre y a las balas que las motivan.

Django y el doctor Schultz son dos fascinantes personajes, cazarrecompensas en el universo tarantiniano de la exageración cinematográfica. El cineasta se detiene a hacer una reflexión sobre esta figura y su poder dentro de la aplicación de la ley. Romantiza a ese ejecutor del derecho como un ente que pone el equilibrio en un escenario racista y abusivo.

Quentin convierte al actor Jamie Foxx en un antihéroe atípico, pero entrañable. Con la emotividad que otorga tener una pistola en la mano y la espalda llena de marcas, cortesía de un látigo.

2. Érase una vez en Hollywood y la legítima defensa

Érase una vez en Hollywood es una fábula sobre un mundo perfecto en el que el cine es el fenómeno cultural más importante de todos, un universo paralelo en el que nunca se perdió la solemnidad en la industria cinematográfica.

El tercer acto replantea el lamentable suceso que involucró a la familia Manson y la actriz Sharon Tate. En el escenario imaginario de Tarantino, los asesinos entran a otra vivienda y se enfrentan a Brad Pitt, en la piel de un aguerrido doble de riesgo. La legítima defensa que resume esa escena es uno de los momentos más salvajes filmados por el cineasta, en una carrera llena de puntos altos.

Más allá de ese clímax, el filme en su totalidad es un tributo a la Era Dorada del entretenimiento que forjó los gustos de Quentin. Los cinéfilos disfrutarán cada fotograma de esta propuesta que, para el autor de este texto, es la mejor película del realizador.

3. Perros de reserva y la función del terna

En teoría, es la primera propuesta dirigida por Quentin Tarantino. La travesía de una pandilla criminal a la que todo le sale mal definió el estilo y los temas que veríamos en el resto de su filmografía.

Sin duda, el corazón de este proyecto es el policía infiltrado interpretado por Tim Roth. El Señor Naranja es un paladín de la justicia que está ahogado en la corrupción que buscaba detener, equivalente a la figura del terna que conocemos localmente.

La conclusión de ese dilema no será revelada para respetar a los lectores que todavía no la ven. Pero, conociendo los delirios de su artífice, no es un spoiler decir que está cargada de la violencia que el director ejecuta con gracia.

4. Pulp Fiction y el sicariato

Es la obra que lo lanzó a la fama, que revivió la carrera de John Travolta y que creó un subgénero que comienza y termina con Quentin Tarantino. Un experimento de los tiempos narrativos en el que se mueven sicarios, asesinos y otros depredadores que conviven entre nosotros.

Travolta y Samuel L. Jackson le dan vida a dos inesperados protagonistas en una misión cuya recompensa sigue siendo un misterio de foros de internet. En el camino, asesinan a más de una persona y conocen una ciudad agresiva, no muy lejana a cualquier paisaje peruano.

Puntos aparte por la alucinante banda sonora y una serie de postales inolvidables. Llena de momentos que han sido replicados y homenajeados en cientos de productos, como emblemáticos episodios de Los Simpsons.

5. Kill Bill y el asesinato por ferocidad

Para muchos, Kill Bill es la pieza más compleja de Quentin Tarantino porque le demostró al mundo que el director era dotado para la prosa, pero también para la acción. Y nos referimos a la acción asiática, brutal y sin contemplaciones.

Estamos ante un ejemplo definitivo sobre la venganza y el placer del asesinato orquestado por La Novia. Una epopeya sobre ese plato frío que algunos devoran de golpe, pero que la musa del cineasta realiza a través de dos películas.

Todo abogado o todo amante de la ley encontrará diferentes conversaciones en esta saga, pero subrayo el móvil o motivo fútil, inhumano, que detona el ir y venir de la katana Hattori Hanzo.

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