Caso zorrito Run Run: lo que debes conocer sobre el tráfico de animales silvestres

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La persecución al zorrito Run Run ha llenado las redes sociales de publicaciones, comentarios y memes. Pero hay toda una conversación de tintes jurídicos y criminales detrás que se está ignorando. Una historia de tráfico de especies y sus respectivas sanciones ante la ley.

El tráfico de animales silvestres

Run Run llegó a un hogar de Comas al ser vendido como un perro, lo que es consecuencia del tráfico de especies. Un problema que se refiere a las actividades de extracción de fauna silvestre de los ecosistemas naturales, así como a la demanda y tenencia que hacen de ellas las personas. Esto genera ganancias millonarias y muerte donde acontece, sin despertar el mismo interés que el tráfico de armas y drogas.

Según el Fondo Mundial de la Naturaleza (WWF), el tráfico de especies genera anualmente entre 9000 y 24 000 millones de dólares a nivel mundial. En el Perú esto se ha visto reflejado en unas cifras que el Servicio Nacional Forestal y de Fauna Silvestre (Serfor) llevan almacenando desde las últimas dos décadas.

Entre el 2000 y el 2018, Serfor decomisó más de 80 mil animales silvestres vivos en diferentes operativos realizados en todo el país. Lo que para los especialistas refleja un porcentaje mínimo de una realidad mucho más grande y que incluso representa un peligro para la vida humana.

Y es que, más allá del riesgo que representa convivir con un animal salvaje, en los últimos 10 años, casi 1000 guardaparques han sido asesinados defendiendo la fauna silvestre de los cazadores furtivos. Esto según la WWF, que sostiene que durante el último año han sido asesinados cinco defensores ambientales peruanos. En su mayoría, líderes nativos o locales que protegen ecosistemas de traficantes.

El reflejo más cercano a esta realidad se encuentra en el Cercado de Lima donde se venden perros, gatos, peces y otros animales silvestres de manera ilegal. Muchas veces, ante la mirada de agentes de serenazgo y la Policía que no hacen cumplir las leyes que detallaremos a continuación. Fue exactamente en lugares como estos en los que inició el caso de Run Run, al ser comprado bajo la idea de que era un perro.

¿Qué dice el Código Penal? ¿Cuáles son las penas?

El artículo 308 del Código Penal regula el delito de tráfico ilegal de especies de flora y fauna silvestre protegida. La norma refiere que «el que adquiere, vende, transporta, almacena, importa, exporta o reexporta productos o especímenes de especies de flora silvestre no maderable y/o fauna silvestre, sin un permiso o certificado válido, cuyo origen no autorizado conoce o puede presumir, será reprimido con pena privativa de libertad no menor de tres años ni mayor de cinco años y con ciento ochenta a cuatrocientos días-multa«.

Desde el 2015, esto se complementa con la vigente Ley 30407, conocida también como Ley de Protección y Bienestar Animal. En su artículo 5.1 establece que “toda persona tiene el deber de procurar la protección y el bienestar de los animales, cualquiera sea su especie, evitando causarles daño, sufrimiento innecesario, maltrato de tipo físico que altere su normal comportamiento, lesión o muerte”.

Del mismo modo, en el artículo 24 del capítulo VI, la norma da cuenta de la prohibición de toda práctica que atente contra la protección y bienestar animal. Incluido el abandono en la vía pública, la tenencia, caza, captura, crianza, compra y venta para el consumo humano de especies no definidas como animales de granja. Eso incluye también las peleas de animales domésticos o silvestres, en lugares públicos o privados.

Dicha ley sanciona con multas no menor de una ni mayor de 50 unidades impositivas tributarias (UIT), equivalentes a 220 mil soles. Así como la clausura de los espacios relacionados y el decomiso de objetos y animales.

En el caso especifico de Run Run, deberá determinarse si los dueños realmente nunca supieron que su leal mascota en realidad se trataba de un zorro devorador de cuyes y gallinas. Algo que la abogada especialista en derecho animal, Beatriz Franciskovic, cree que es bastante improbable.

La profesional sostiene que es difícil que la familia que adquirió a Run Run sea considerada como victima; ya que se podría entender que «el perro» no ha recibido el cuidado adecuado, como la constante supervisión de un veterinario en los primeros meses. La ausencia de este cuidado es evidente porque un profesional habría reconocido al zorro por la forma de su cola o el tamaño de sus patas.

Sin embargo, Franciskovic pide a las autoridades evaluar todas las opciones que se discuten en las redes sociales. Como los animalistas que afirman que los dueños sabían que era un zorro, pero lo mantenían porque en su cosmovisión representaba seguridad en el cuidado de la casa. O la teoría, revelada en tik toks de un supuesto miembro de la familia, en la que cuentan que siempre supieron que era un zorro y lo cuidaban porque estaba herido.

 

@ronald.ls212##zorro lo que no cuentan los noticieros♬ sonido original – Ronald.LS212

El joven de los videos refiere que desde hace meses intentan comunicarse con Serfor para que se hicieran cargo del zorrito, sin recibir respuestas en su momento. Ellos solamente han hecho acto de presencia, según el tiktoker, una vez que el caso se volvió mediático.

Este es un buen momento para detallar que es Serfor, mencionada con tanta regularidad en estos días. Hablamos de la autoridad nacional forestal y de fauna silvestre que tiene entre sus funciones lo siguiente:

  • Definir políticas, normas y procedimientos para impulsar el desarrollo del sector forestal y de fauna silvestre.
  • Brindar asistencia técnica especializada y gratuita en manejo forestal y de fauna silvestre.
  • Promover emprendimientos productivos e inversiones vinculadas a plantaciones forestales, ecoturismo, manejo de fauna silvestre y manejo de productos forestales maderables y no maderables.
  • Fomentar la investigación científica para generar información técnica actualizada que permita elaborar políticas públicas de impacto.
  • Trabajar con los gobiernos regionales, locales, organizaciones indígenas, campesinas y civiles para asegurar la sostenibilidad de los bosques y otros ecosistemas de vegetación silvestre y el comercio legal de sus recursos.

Concluyendo este punto, precisamos que Beatriz Franciskovic explica que la fiscalía también debe investigar si el vendedor sabía que el animal que vendía era un zorro o si era parte de una red de tráfico sin saberlo. ldoloso de engañar a las personas con un zorro camuflado como perro debería ser prioridad de las investigaciones actuales de las autoridades.

¿Cómo se denuncian estos casos? 

¿Qué puedes hacer si tu vecino compra un zorro y empieza a comerse a tus gallinas? ¿O si tu vecino dirige un espacio donde se almacenan animales salvajes que son comercializados? La Policía Nacional recomienda que si eres testigo de estos casos debes seguir estos consejos.

1. Identifica la ubicación o lugar exacto donde sucede el caso.

2. Tomar la mayor cantidad de fotos y videos para probar el hecho.

3. Evitar intervenir y reaccionar directamente.

4. Cuando garantice todo esto, deberá acercarse a la comisaria más cercana.

Otra alternativa es realizar una denuncia ante el Ministerio del Interior en su Central Única de Denuncias. Esta es una plataforma de atención virtual y telefónica ante tipos de denuncia como el maltrato a los animales a través de la comercialización o el maltrato. O llamando a la línea gratuita 0800-00-25 del Ministerio Público, quienes se encargan de realizar el seguimiento de las denuncias por maltrato animal; o ante entidades más especializadas como la Administración Técnica Forestal y de Fauna Silvestre (ATFFS),  la Dirección de Control de la Gestión del Patrimonio Forestal y de Fauna Silvestre (DCGPFFS) o el ya mencionado Servicio Forestal Nacional (Serfor).

Finalmente, la ley también señala que los gobiernos regionales y los gobiernos locales tienen potestad sancionadora en el ámbito de sus competencias materiales y territoriales (artículo 30.2 de la Ley 30407)

Un proyecto de ley que podría aportar

El proyecto de ley 196/2021, presentado por el congresista Edward Málaga, propone incluir los delitos contra los recursos naturales, como el tráfico ilegal de animales silvestres, al delito de crimen organizado.

Con esta modificación a la ley, aquellas personas que trafiquen animales ilegalmente podrían ser investigadas, juzgadas y sancionadas penalmente bajo la modalidad de crimen organizado.

Además, este proyecto de ley es beneficioso para las autoridades, ya que les brinda “herramientas jurídicas a los operadores de justicia para una mayor eficacia en su investigación, juzgamiento y sanción penal, así como prevenir su comisión como medio protector de recursos naturales, en particular de la biodiversidad y su conservación”.

Luis Zari, abogado de la Sociedad Peruana de Derecho Ambiental (SPDA), explica que “al categorizar este delito como crimen organizado, lo que hacemos es brindarle mejores herramientas a los operadores de justicia, como por ejemplo el levantamiento del secreto de bancario o la videovigilancia». Puede leer el proyecto de ley clicando aquí.

¿Qué pasa con el animal en estos casos?

En el caso específico de Run Run, el animal será reubicado en el Parque de las Leyendas y no retornará a su hábitat natural. Esto debido a que ha sido criado desde cachorro como un perro más y ha adoptado conductas que no permitirán su vida silvestre.

Voceros de Serfor explicaron que en esos casos, se opta por brindarle una calidad de vida en espacios dedicados al cuidado e investigación, como es el mencionado parque.

Pero en general, el destino de los animales rescatados es mucho más complejo. La Guía de manejo de animales silvestres decomisados o hallados en abandono de Serfor explica que decidir el destino final de los animales decomisados es un tema complejo que requiere la evaluación de factores jurídicos, sociales, económicos y biológicos, que convergen, finalmente, en una de las siguientes alternativas:

    1. Liberación al medio silvestre
    2. Permanencia en cautiverio
    3. Eutanasia

En el lado jurídico, las indicaciones no son completamente claras en las leyes mencionadas anteriormente. Por lo que dependerá principalmente de la salud del animal, las condiciones para su rehabilitación a su entorno originario y la posibilidad de que pueda esparcir enfermedades.

¿Qué animales NO son mascotas?

¿Viste a Run Run y quieres adoptar a un zorro? Luego de todo lo dicho anteriormente y lo visto en las noticias, debes saber que no es posible. Y seguro debes preguntarte qué otros animales no puedes adquirir o adoptar.

Jessica Gálvez-Durand, directora de la Dirección de Gestión Sostenible del Patrimonio de Fauna Silvestre del Serfor, explica que las leyes no nos entregan una lista específica de qué animales sí o no pueden vivir con nosotros como mascotas. Pero sí nos señala una lista de seres que están evidentemente prohibidos.

1. Primates: Ni siquiera las especies más pequeñas como los pichicos o los titi. Esto debido a su especial dieta y el cuidado que deben recibir.

2. Reptiles: Como serpientes, lagartijas, tortugas, iguanas, geckos, lagartos, caimanes, entre otros. Entre ellas la más vulnerable es la tortuga taricaya, esas chiquitas que venden en cajas o recipientes con agua.

3. Anfibios:  Como las ranas, sapos o similares.

4. Aves silvestres: Dentro de este grupo están los loros, guacamayos y otras más de una gigantesca y variada cantidad de aves que habitan el Perú. Esto incluye también a las aves de presa como los gavilanes, halcones o lechuzas.

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