Consejos para afrontar con éxito tus exámenes universitarios

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No hay nada más agobiante para la vida de un universitario que dar un examen. Ya sea un parcial o un final, estamos ante evaluaciones que pueden llevar a muchos jóvenes a un nivel de estrés y preocupación que puede evitarse si se desarrolla una estrategia adecuada de estudios.

Hoy te ofrecemos una serie de recomendaciones que te ayudarán a obtener buenos resultados en un examen universitario y en cualquier evaluación académica que enfrentes en el camino.

1. Conseguir cuestionarios de profesores

Parte importante de la universidad es hacer amigos, pero más importante aún es que esos contactos tengan una importancia más allá de las fiestas y reuniones. Si tienes conocidos en ciclos superiores, pídeles sus exámenes de los cursos que tú estás llevando o consúltales si han llevado con los mismos profesores que tú.

Según cuenta Carlos López Díaz en el Manual del Estudiante de Derecho (2010), con esto podremos percibir las pautas de interrogación, estilos para preguntar, temáticas favoritas y temas que se omiten en las evaluaciones de determinadas materias y docentes.

En ocasiones algunos docentes dicen expresamente que no examinan tales o cuales temas, pero uno debe considerar que tal vez es una jugarreta para sorprender a algunos alumnos.

2. Crea una rutina de estudio

Proponerse un horario de estudio tiene efectos verificable en el rendimiento de estudio. Y los resultados son fáciles de comprobar, ya que todos conocemos a gente que se amanece estudiando por no saber priorizar los estudios.

Además, acostumbrarnos a un horario fijo para estudiar hará más fácil que no nos saltemos los tiempos programados ante la tentación de hacer otra cosa. Y es algo sumamente recomendado para aquellos que tienen otras responsabilidades importantes como trabajo o familia.

3. Busca amigos que sean un complemento intelectual

Muchos entendemos como estudiar el acto de sentarnos en un lugar solitario, en un contexto casi depresivo. Pero convertir el estudio en un ejercicio de intercambio de información lo hace más dinámico y más interesante para nosotros mismos.

Por eso, encontrar amigos que tengan nuestra intención de crecer intelectualmente es vital. Sobre todo porque con ellos podremos realizar evaluaciones orales y podremos tener diferentes perspectivas sobre los temas que estamos revisando.

Y si no encuentras amigos que compartan ese interés, prueba con explicarle lo que has aprendido a familiares tuyos. Si puedes dar detalles de algo de forma fluida, es un gran paso.

4. Realizar esquemas y estructuras

Mucha gente entiende que estudiar es sinónimo de leer, pero esto es una simplificación del tema. Leer es parte del proceso, pero en un punto se vuelve importante traducir lo que estamos memorizando a conocimiento práctico.

Una buena forma de lograr eso es ordenar la información que estamos procesando. Trasladarla a esquemas o estructuras nos permite escribir esa información, que es un método preciso para que lo que hemos retenido en la mente se vuelva un conocimiento práctico y no solo un recuerdo.

5. Aléjate de las redes sociales 

Antes, te hubiera dicho que te desconectes de Facebook y ya. Pero la cantidad de distractores que existen ahora es preocupante. Desde Instagram, Tik tok, Twitter, Snapchat, Yotube y más que seguramente los lectores más jóvenes ya conocen.

A eso sumamos el smartphone y la televisión, convertida en servicios de streaming, que distraen completamente a los que no crean una rigurosidad académica en el arte de estudiar. O a los que no tienen voluntad para alejarse de estos elementos.

Una buena forma de lograr eso es desintoxicarte de todo eso durante un día que elijas al azar. No tiene que ser necesariamente para estudiar, ya que todos necesitamos una fecha libre del mundo virtual.

6. Por favor, duerme bien 

Esto se desprende del punto 2. Es importante descansar bien durante el periodo de estudio, de esta manera lo aprendido se consolida mucho mejor. Pero es necesario subrayar que es necesario descansar bien la noche anterior al examen.

Incluso una pequeña siesta después de estudiar puede tener efectos muy positivos en la memorización. Esto es debido a que la privación del sueño provoca reacciones más lentas y aumenta la tendencia a cometer errores.

7. El cuidado de la salud mental

La ansiedad está muy presente en este momento de la vida y vamos a desarrollar esto en un próximo post. Pero es vital mantener la calma y no fabricar fantasmas. La preocupación es entendible, pero no podemos vivir con miedo a una evaluación.

No es recomendable tomar pastillas tranquilizantes sin prescripción médica, pues sus efectos pueden ser adversos como en cualquier caso de automedicación. Lo mejor es relajarse dentro de lo posible y, antes del examen, repasar brevemente.




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