¿Realmente nos descubrieron? Reflexiones sobre el 12 de octubre

872

La conmemoración del 12 de octubre recibe diferentes nombres dependiendo del país y la intención con la que quiera recordarse la fecha. Pero cada vez son menos los que usan la expresión «descubrimiento de América» al referirse a los viajes de Cristóbal Colón y cada vez son más los que usan la palabra «genocidio».

Sobre esta fecha hay una conversación que puede verse desde el lado histórico, pero también desde el lado jurídico, teniendo en cuenta que existen publicaciones que han recogido la visión de grandes abogados sobre este tema tan controversial.

La figura del genocidio

El lector debe saber que nunca habrá consenso al hablar de esta fecha y los propios especialistas no coinciden al momento de describir el rol de Colón.  El historiador británico Roger Crowley, autor de El mar sin fin, defiende que la llegada del genovés “abrió una era de asesinato masivo por parte de los conquistadores europeos”. Y no solo eso, ya que lo define como el «padre fundador del genocidio en el Nuevo Mundo».

El historiador español Antonio Espino López, autor de La conquista de América: Una revisión crítica, matiza y agrega que “no se puede hablar de genocidio planificado, pero sí del inicio de grandes hecatombes en el continente americano”. ¿Pero qué es realmente el genocidio?

En la actualidad, la definición de genocidio se establece en el Artículo II de la Convención sobre el genocidio de las Naciones Unidas. Se entiende por genocidio cualquier acto perpetrado con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso. Además, deben cumplir con estas características.

a) Matanza de miembros del grupo.
b) Lesión grave a la integridad física o mental de los miembros del grupo.
c) Sometimiento intencional del grupo a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial.
d) Medidas destinadas a impedir los nacimientos en el seno del grupo.
e) Traslado por fuerza de niños del grupo a otro grupo.

Con esto en mente, el historiador español Carlos Martínez Shaw defiende la idea de que Colón no puede ser llamada un genocida porque estamos hablando de una figura inexistente en la época y porque su intención no fue desaparecer a los locales. Más bien, requería de ellos como mano de obra.

Para él y otros especialistas de la materia, aquí se recae en lo que se conoce como la leyenda negra. Un tema que el abogado peruano Juan Carlos Valdivia exploró a profundidad en el libro Quinientos años de mestizaje, conquistados y conquistadores.

¿La leyenda negra?

Antes de revisar este texto, uno de los primeros publicados por LP como sello editorial, debemos saber que Valdivia advierte que la historia siempre es una interpretación de los hechos. Y este libro se rige bajo esa idea y alrededor de la responsabilidad de ser la revisión de un tema que muchos quieren ignorar.

La leyenda negra que refiere el abogado es aquella visión de los hechos en que se nos presenta a los españoles como una caricatura, una imagen negativa y satanizada por diferentes motivos y factores.  Según el autor del libro, los orígenes de la leyenda negra provenían de la propia Europa, desde otras naciones que «envidiaban» el crecimiento del Imperio Español, así como la reacción de figuras como el padre Bartolomé de las Casas en sus informes. Aunque esto lo detallaremos más adelante.

El autor de Quinientos años de mestizaje se aferra a una trinchera controversial. No cree que los españoles hayan sido solamente cuidadores de cerdos o analfabetos ya que conquistar un continente no es una tarea que cualquiera pueda hacer. Dicho eso, no busca ser reconocido como un defensor de la hispanidad, sino como un promotor de lo que representa el mestizaje.

Para el abogado y escritor, en el mestizaje no hay igualdad ni equidad. No hay fifty fifty, ya que fue un bando que impuso su estructura mental, su religión, su derecho y su sistema jurídico. Pero la base sigue obedeciendo a nuestra cultura y eso es lo que él abrazo, una idea que no resulta necesariamente popular en estos días.

Colón según Ramos Núñez

El eterno Carlos Ramos Núñez, historiador del derecho, tuvo palabras halagadoras sobre este libro y complementó con sus propias ideas alguna de las opiniones vertidas por Valdivia. El ilustre investigador creía que para entender estos temas era fundamental usar las humanidades, pero también el derecho.

Ramos propone que la llegada de Colón al continente debe verse desde el contexto cultural de entonces. Para los europeos, solo existían los europeos germánicos y latinos; así como los africanos, los chinos (no hablaban de asiáticos en general) y los indios de La India.

Por eso, los nativos que encontraron fueron un objeto del debate para las cortes españolas, donde se discutía su rol en la sociedad, sus derechos y la existencia de su alma. Un proceso que también pasaron las mujeres y los afrodescendientes y que, en el caso de los pueblos originarios americanos, derivó en su denominación como esclavos.

Ramos (y ciertamente también Valdivia) teoriza que esto fue lo que llevó a Bartolomé de las Casas, conocido como el protector de los indios, a escribir defensas tan sentidas y viscerales contra la figura de los españoles. Historias «exageradas», pero que obedecían al periodo violento que trajeron los invasores y que se ve evidenciada en el gigantesco descenso poblacional que se vivió en América.

El historiador afirma que esta reducción se debe a las nuevas enfermedades y al impacto que tuvo el modelo de esclavitud que impuso España. Los pobladores de la región realizaban trabajos para alimentarse, de una forma casual que no iba de la mano con la violenta imposición que trajeron los europeos en su búsqueda de esclavos.

Finalmente, Ramos sugiere que es necesario encontrar un equilibrio. Ve a su alrededor y afirma que todo lo que nos rodea es una mezcla del choque ya comentado. La gastronomía, la vestimenta, la música e incluso figuras jurídicas como la prisión domiciliaria. Una herencia de Suiza, donde un sistema congruente permite que se hable realmente de una sanción y no de una trampa fácil de evadir, como sucede aquí en el Perú según el fallecido miembro del TC. Ramos veía, dentro de todo, cosas buenas y encontraba injusto pedirle al siglo XV que sea el siglo XXI.

Conclusiones 

Si has llegado hasta aquí, sabes que no hay una posición uniforme sobre esta fecha. Y si no encontramos una consenso en quinientos años, es posible que nos tome la mitad de otro milenio seguir debatiendo cada 12 de octubre.

La duda aquí es si podemos realizar un balance que respete a los más de 50 millones de muertos que se estima que causó la colonización, a la par que señalamos lo inevitablemente occidental que es la vida desde la llegada de los conquistadores. O cuestionar si tenemos la capacidad de dialogar sin idealizar posturas como si fueran verdades absolutas. a la par que aceptamos que ninguna sociedad involucrada en el conflicto era perfecta. Es difícil medir el desarrollo del país invasor o la tierra invadida, pero no es complicado entender que cada grupo humano funcionaba con valores y propósitos diferentes.

Y si toca destacar algo, que sea el triunfo de la memoria sobre el olvido que tan fácil pudo darse. Y el recuerdo que vive en el mestizaje que destaca Valdivia en su libro de forma muy específica, pero que también puede entenderse en la lucha contra males como el racismo y el clasismo hacia los que abrazan las raíces del Perú antes de España.

Vea aquí la presentación del libro Quinientos años de mestizaje

Comentarios: