Pensión de alimentos: juez debe valorar trabajo doméstico y diferencia de ingresos entre progenitores [Casación 5341-2018, Lima]

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Fundamento destacado: Sexto.- Que, así pues, analizada la sentencia de vista, se tiene que en el caso de autos, existe controversia respecto a la pretensión de aumento de alimentos. En ese sentido, el artículo 42 del Código Civil, define a los alimentos como aquello “(…) indispensable para el sustento, habitación, vestido, educación, instrucción y capacitación para el trabajo, asistencia médica y psicológica y recreación, según la situación y posibilidades de la familia. (…)”; asimismo, el artículo 481 del mismo Código indica que estos “(…) se regulan por el juez en proporción a las necesidades de quién los pide y a las posibilidades del que debe darlos, atendiendo además a las circunstancias personales de ambos, especialmente a las obligaciones que se halle sujeto el deudor. El juez considera como un aporte económico el trabajo doméstico no remunerado realizado por alguno de los obligados para el cuidado y desarrollo del alimentista, de acuerdo a lo señalado en el párrafo precedente. No es necesario investigar rigurosamente el monto de los ingresos del que debe prestar los alimentos.” Lo resaltado es nuestro. Cabe agregar que el derecho de alimentos tiene una estrecha relación con el orden público, tiene como finalidad el resguardo de la moral y conservación de la vida5, es por ello que, para la configuración de la obligación de prestarlos deben concurrir: a) la vinculación entre alimentante y alimento, b) necesidad del alimentado, y c) posibilidad económica del alimentante.

Sétimo.- Que, en cuanto al trabajo doméstico no remunerado, este concepto ha sido incluido por la Ley 30550, Ley que modifica el Código Civil con la finalidad de incorporar en las resoluciones judiciales sobre pensiones alimentarias el criterio del aporte por trabajo doméstico no remunerado, publicada en el Diario Oficial “El Peruano” el cinco de abril de dos mil diecisiete, que en su artículo 2 fija como criterio de aplicación “La Encuesta Nacional de Uso del Tiempo (ENUT), del Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI), constituye un criterio de aplicación para lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 481 del Código Civil, de acuerdo a cada caso concreto.”, en ese sentido, revisados los resultados de la mencionada encuesta, se ha podido verificar que la participación de la mujer se estima en 56.4% en el cuidado de bebes, niñas, niños y adolescentes, lo que deberá ser tomado en cuenta en las resoluciones judiciales que versen sobre alimentos.


Sumilla: Para la fijación de alimentos deberá tomarse en cuenta la diferencia entre los ingresos de los progenitores, la labor doméstica, y las variaciones en las necesidades del menor, según su edad.


CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA
SALA CIVIL PERMANENTE
CASACIÓN N° 5341-2018, LIMA

Lima, tres de setiembre de dos mil veinte.-

LA SALA CIVIL PERMANENTE DE LA CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA REPÚBLICA: con los expedientes acompañados; vista la causa número 5341-2018, en audiencia pública llevada a cabo en la fecha; y producida la votación con arreglo a la Ley Orgánica del Poder Judicial, emite la siguiente sentencia:

I. MATERIA DEL RECURSO

Se trata del recurso de casación interpuesto por la demandada Silvia Rocío Sánchez Morote, obrante a fojas ochocientos, contra la sentencia de vista de fecha diecisiete de julio de dos mil dieciocho obrante a fojas setecientos cuarenta y cinco, que aprueba la sentencia de primera instancia de fecha nueve de noviembre de dos mil diecisiete, obrante de fojas trescientos cincuenta y uno a quinientos setenta y cuatro, en el extremo que declara fundada la demanda sobre divorcio por la causal de separación de hecho, en consecuencia disuelto el vínculo matrimonial celebrado entre John Erich Torres Campana y Silvia Rocío Sánchez Morote con fecha veintinueve de noviembre de dos mil tres ante la Municipalidad Distrital de Jesús María, Provincia y Departamento de Lima; revocaron en los extremos que declaran: fundada la pretensión accesoria de aumento de alimentos; y fundado la pretensión de variación de régimen de visitas, y reformándola declararon: infundada la pretensión accesoria de aumento de alimentos, e infundada la pretensión accesoria de variación de régimen de visitas, por lo que quedan vigentes la pensión de alimentos y el régimen de visitas que se han establecido en el acta de conciliación y los demás acuerdos que contiene.

II. ANTECEDENTES:

Para analizar esta causa civil y verificar si se ha incurrido o no, en la infracción normativa denunciada, prima facie, es necesario realizar las siguientes precisiones:

1. DEMANDA

Mediante escrito postulatorio de fecha cinco de junio de dos mil catorce obrante a fojas sesenta y siete, John Erich Torres Campana interpone demanda de divorcio por causal de separación de hecho contra Silvia Rocío Sánchez Morote, indicando que con fecha veintinueve de noviembre de dos mil tres contrajeron matrimonio civil ante la Municipalidad Distrital de Jesús María. Dentro de la unión conyugal procrearon a su hija María Fernanda Torres Sánchez.

a) Que, existiendo incompatibilidad de caracteres que constantemente los llevaba a continuas discordancias conyugales y a fin de no afectar el desarrollo integral de su hija, el día diecisiete de febrero de dos mil nueve de manera voluntaria el recurrente se retira del hogar conyugal dejando constancia en la comisaría; sin embargo, ocho días después de haberse retirado del hogar conyugal, la demandada acude a la misma comisaría y denuncia un supuesto abandono y retiro de hogar conyugal; que ante esta situación y después de conversar con la demandada, ambos acudieron a la mencionada comisaría a dejar claramente establecido: “…que por mutuo acuerdo el día 26/02/2009 el señor John Erich Torres Campana decidió retirarse voluntariamente del hogar conyugal con fecha 17/02/2009 para residir en la casa de su señora madre…”.

b) Desde la fecha en la cual el recurrente se retiró del domicilio conyugal no volvieron a realizar vida en común ni menos reanudaron la relación conyugal, por lo que han transcurrido más de cuatro años de estar separados de hecho.

c) Refiere que existe un acuerdo conciliatorio respecto a los alimentos realizado en un centro de conciliación en el que el recurrente se compromete a acudir con una pensión mensual de mil quinientos soles (S/.1,500.00) a favor de su hija, que será depositado en una cuenta corriente de moneda nacional del Banco de la Nación, cumpliendo dicha obligación.

2. CONTESTACIÓN DE LA DEMANDA

Mediante escrito de fecha cuatro de setiembre de dos mil catorce, obrante a fojas ciento treinta y nueve, Silvia Rocío Sánchez Morote, contesta la demanda en los siguientes términos:

a) Que, luego de una conversación conjunta con el demandante, optaron por registrar en la comisaría que están de acuerdo que su cónyuge dejara la casa, que por mutuo acuerdo se había retirado del hogar conyugal para irse a vivir con su mamá; no han vuelto a realizar vida en común ni han retomado la actividad conyugal.

b) Que existe un acta de conciliación por pensión de alimentos a favor de su hija, sin embargo, no cumple de acuerdo a lo estipulado, porque debía abonar mil quinientos soles (s/.1,500.00) en una cuenta a su nombre, pero cumplió con dicho pago solamente hasta que su hija ingresó al colegio “Montealto”; desde el mes de febrero de dos mil once, abona mensualmente por concepto de alimentos la cantidad que resulta de restar el monto de la pensión de alimentos menos el valor de la mensualidad del colegio.

3. RECONVENCION

En el mismo acto la demandada formula RECONVENCIÓN, solicitando como: Pretensión principal, aumento de pensión de alimentos a favor de su hija en la suma de dos mil novecientos siete soles (S/.2,907.00). Segunda pretensión principal, la variación del régimen de visitas establecida en el Acta de Conciliación conforme propone a fojas ciento cuarenta y cuatro. Tercera pretensión principal, el pago de una indemnización a su favor en la suma de ciento treinta mil soles (S/.130,000.00) más intereses legales. Señala como fundamentos los siguientes:

a) En cuanto al aumento de los alimentos, refiere que en el año dos mil nueve acudieron a un Centro de Conciliación, en el que decidieron el monto de la pensión alimenticia en mil quinientos soles (S/.1,500.00), sin embargo, en dicha fecha, la realidad era muy diferente a como es hoy en día; en el año dos mil nueve su hija acudía a un Nido pagando una pensión de quinientos soles (S/.500.00) mensuales, realizaba menos actividades que ahora, la recurrente trabajaba en el BCP con un sueldo de cuatro mil novecientos ochenta soles (S/.4,980.00), mientras el señor Torres tenía un sueldo de seis mil quinientos soles (S/.6,500.00; a la fecha estas circunstancias han cambiado pues su hija acude al colegio que su padre eligió sin consultarle donde la pensión es de mil soles (S/.1,000.00), más movilidad doscientos cincuenta soles (S/.250.00) al mes, así como ciento cincuenta soles (S/.150.00) en almuerzo en el colegio, además realiza actividades durante el año, como clases de marinera y natación; actualmente la recurrente se encuentra sin trabajo, siendo que el treinta y uno de agosto de dos mil catorce fue el último día que prestó servicios; que los gastos de su hija se han incrementado desde el año dos mil nueve.

b) Respecto a la variación de régimen de visitas: Refiere que en el año dos mil nueve acordaron el régimen de visitas mediante el cual él podría estar con su hija de modo flexible y abierto, confiando que sería lo mejor para su hija, sin embargo, a lo largo de estos cinco años este régimen ha generado un absoluto desorden, siendo que en reiteradas oportunidades el señor Torres se ha presentado en su domicilio sin haber previamente coordinado con ella la visita, tal como se estableció en el acta, pretendiendo modificar la rutina diaria de su hija e incluso suya; había ocasiones en que no se encontraban en casa y él la llamaba a su celular manifestando su molestia por no encontrarlas, cuando no había coordinado la visita; por ello solicita se fije un régimen de visitas un poco más limitado.

c) En cuanto a la indemnización, manifiesta que el demandante se fue de la casa que compartió con su hija y con ella, en febrero del dos mil nueve, en dicha época su hija no había cumplido los cuatro años de edad, desde ese momento se ha encargado sola de los cuidados que implican los cuidados de una niña, le ha costado conseguir nuevos empleos por los horarios que requiere, limitando su actividad profesional porque en casa la espera su hija; el señor Torres se marchó de la casa y ha tenido un desarrollo profesional pleno, puede cumplir cabalmente con sus responsabilidades laborales; además debido al régimen de visitas que estipularon ha tenido facilidad de ver a su hija cuando podía, quería o tenía la posibilidad, dedicando el tiempo restante a su desarrollo profesional y personal, mientras la recurrente ha estado pendiente día a día de su hija; que debido a su partida, se ha generado una manifiesta posición de desventaja para ella, que se ha limitado en alcanzar expectativas profesionales y personales, teniendo que elegir siempre sus responsabilidades como madre; por lo que debido a la separación de hecho su situación patrimonial y moral se vio y sigue afectada, por lo que solicita se le otorgue una indemnización por todos los daños y perjuicios materiales y morales causados por la separación.

4. CONTESTACIÓN DE LA RECONVENCIÓN

Mediante escrito obrante a fojas doscientos cuarenta y uno el demandante John Erich Torres Campana, contesta la reconvención en los siguientes términos:

a) Manifiesta que ambos padres tienen la obligación moral y legal de acudir en el sostenimiento, según la situación y posibilidades, debiendo resolverse sin eximir a la reconviniente de su obligación alimentaria, máxime, que no ha acreditado estar imposibilitada para trabajar; que es cierto que suscribieron un acta de conciliación extrajudicial, pero no es verdad que en la mencionada acta la demandada haya aceptado afrontar el 50% del gasto mensual, lo cierto es que se comprometió a cubrir el 50% de los gastos extraordinarios; que la decisión de matricularla en el Colegio Montealto fue de común acuerdo, y la demandada le solicita de manera verbal para que su persona pague directamente la pensión escolar; que habiendo sido notificada el veintiuno de julio de dos mil catorce el siete de agosto de dos mil catorce, de manera voluntaria la demandada formula renuncia a su cargo, la que fue aceptada, laborando hasta el treinta y uno de agosto de dos mil catorce; siendo la demandada una persona joven, profesional que ostenta el grado de Bachiller en Ingeniería Industrial de la Universidad de Lima, con estudios de Post Grado y Maestría, y no tiene impedimento físico ni mental para trabajar; que su remuneración mensual no asciende a siete mil soles (S/.7,000.00), ya que a la fecha percibe la suma de cinco mil cuatrocientos cincuenta soles ( S/.5,450.00).

[Continúa…]

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