El caso Jaime Cillóniz: ¿cuándo estamos ante un secuestro?

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Hace poco se difundió un vídeo que despertó la indignación de las redes sociales. La protagonista era Danna Ben Haim, pero no se trataba de una escena de la serie “De vuelta al barrio” o de alguna propuesta audiovisual. Era el registro de la experiencia que la actriz vivió al ser retenida en un ascensor por Jaime Cillóniz.

Repasemos la historia de forma breve. La artista estuvo en el sitio equivocado en un mal momento. En lugar de acudir a la casa donde realizaría una prueba de vestuario, se dirigió al domicilio de Cillóniz. Debido a la infraestructura del inmueble, ingresó al departamento privado mediante el ascensor con acceso directo y se vio atrapada.

Los gritos de Jaime, quien alguna vez intentó alcanzar la fama con un programa de entrevistas, quedaron registrados gracias al celular de la joven. Minutos de terror que generaron controversia en redes sociales y se volvieron virales en cuestión de horas.

En declaraciones para el diario El Comercio, Danna Ben Haim confirmó que presentó una denuncia por tentativa de secuestro contra Jaime Cillóniz, una acusación que se suma a sus antecedentes de violencia familiar. Pero la pregunta que todos se hacen es: ¿realmente esto califica como secuestro?

¿Qué es un secuestro?

Para responder esa duda, debemos ir por partes. Según el magistrado Ramiro Salinas Siccha, el delito de secuestro se configura cuando el agente o sujeto activo priva, sin tener derecho, motivo o facultad justificada, la libertad personal ambulatoria del sujeto pasivo o víctima. Esto sin importar el móvil o el tiempo que dure la privación o restricción.

El penalista Roy Freyre, por su parte, afirma que la materialidad del delito de secuestro consiste en privar a una persona de la facultad de movilizarse de un lugar a otro. Aun cuando se le deje cierto ámbito de desplazamiento que la víctima no puede físicamente traspasar, configurando el delito precisamente la existencia de los límites impeditivos.

Debemos considerar también que, en ciertos supuestos, la privación de libertad se encuentra justificada por alguna norma o por determinados hábitos sociales. Por ejemplo, tenemos las recientes cuarentenas de probables contagiados por la covid-19 o los centros de salud mental donde se interna a los pacientes de cierta gravedad.

Pero es necesario ir más allá, ya que no toda restricción a la libertad debe calificarse como un secuestro. Para los estudiosos del derecho, resulta indispensable no quedarnos en la primera impresión y plantearnos preguntas complejas. ¿Existe restricción de libertad sin que eso califique como secuestro?

Análisis de un secuestro

Vamos a la norma positiva y al análisis dogmático. Entiéndase el secuestro como un delito que posee tanto un tipo subjetivo como objetivo, un bien jurídico protegido y una estructura de elementos del delito. Estos elementos deben aplicarse a modo de filtro con fines de establecer si determinado hecho es punible.

El juez Javier Villa Stein afirma que es intensiva la doctrina que admite que el bien jurídico tutelado en el tipo penal del secuestro es la libertad ambulatoria. Es decir, la libertad de locomoción, entendida como la facultad de fijar libremente, por parte de la persona, su situación espacial.

En ese sentido, cualquier persona puede ser el sujeto activo de este tipo penal, pues no se exige alguna condición especial. La victima, entiéndase como el sujeto pasivo, puede ser cualquier persona, incluso una persona con discapacidad, un recién nacido o enfermo mental.

Aún siendo que un recién nacido no tenga capacidad de desplazamiento, estos pueden ser víctimas de este delito, ya que el agente priva a su víctima del derecho del mantenerse bajo el control y cuidado de quienes tienen el deber, derecho y poder de tenencia respecto al niño.

Tampoco debemos dejar de lado el iter criminis del delito de secuestro, el cual exige ciertos puntos clave como:

  • Una ideación del injusto
  • El surgimiento de la idea o propósito
  • Los actos preparatorios que resultan en un proyecto
  • Un cálculo para poder llegar a consumar el objetivo de privar de libertad
  • El momento de consumación del ilícito

Una conducta propia de la fase de ideación del delito de secuestro podría ser, por ejemplo, el delincuente que realiza planos y establece un horario de salida y entrada de determinados establecimientos de la persona a la cual busca privar de su libertad.

¿Qué dice el Código Penal?

La conducta observada en el vídeo es evidente. Se priva de la libertad ambulatoria a una señorita que por infortunios de la vida, apareció en la puerta de un domicilio ajeno.

Tenemos entonces un elemento del delito. Pero… ¿la conducta se adecua al tipo penal de secuestro? No somos los competentes para dar una respuesta. La investigación fiscal y la decisión judicial zanjarán la interrogante en su oportunidad. Sin embargo, podemos esbozar una explicación jurídica a partir de los hechos que han trascendido.

Veamos lo que está tipificado en el capítulo 1 del título IV del Código Penal, en donde se desarrollan los delitos contra la libertad.

Art. 152.- Secuestro

Será reprimido con pena privativa de la libertad no menor de veinte n¡ mayor de treinta años el que, sin derecho, motivo ni facultad justificada, priva a otro de su libertad personal, cualquiera sea el móvil, el propósito, la modalidad o circunstancia o tiempo que el agraviado sufra la privación o restricción de su libertad.

¿Tenía el señor Cillóniz derecho a privar de su libertad a la actriz? ¿Tenía facultades? Definitivamente no las tenía, pero tal vez se podría inferir que sí había una motivación detrás de esa retención en el ascensor, pues, de lo que se sabe, el señor creía que esta persona buscaba irrumpir en su domicilio sin su autorización.

También podemos apreciar en el vídeo que es una constante el pedido de identificación por parte del señor, solicitando nombre completo y DNI de la señorita. Se puede suponer que lo hace para individualizar a quien cree está irrumpiendo dolosamente sin autorización en la intimidad de su domicilio.

¿Qué dice la jurisprudencia? 

Al respecto, la Corte Suprema en la Casación 1438-2018, La Libertad desarrolla una serie de supuestos en donde se restringen libertades y no se comete el delito de secuestro. Entre estos supuestos tenemos:

a. Aquellos casos en los que una persona, bajo la creencia de que otra está cometiendo un delito –sobre la base fáctica de presunta comisión–, la detiene en ejercicio de su facultad de arresto ciudadano, previsto en el artículo 260 del NCPP.

Podría presumirse del vídeo que el propietario del domicilio pudo haber creído que estaba presenciando la comisión del delito de violación de domicilio. Para eso debe corroborarse que la chica había ingresado al predio, versión que sostiene la parte denunciada, pero que no se aprecia en el vídeo.

En la misma resolución, la Corte desarrolla ejemplos en los que no se podría configurar el delito de secuestro que pueden ser tomados como referencia.

3.4. No toda restricción a la libertad deberá ser calificada y sentenciada como secuestro. Así, por ejemplo, surgirían los siguientes supuestos

3. Cuando, al calor de una discusión, un ciudadano que únicamente pretende huir del control policial lleva consigo por varias cuadras al policía que subió a su vehículo.

4. El chofer y el cobrador de un bus de servicio público que no reciben el pago íntegro del pasaje y no dejan al usuario en su paradero, sino a unas cuadras distantes de su destino.

En los casos mencionados anteriormente hay una evidente restricción de libertad, ¿por qué no se configura el delito de secuestro? ¿Será por el tiempo mínimo de privación? ¿Pero el tipo penal del delito no hace énfasis en que no es relevante el tiempo?

Resulta indispensable la aplicación de los principios base del derecho penal para mediar entre el texto legal y el caso concreto, no se pueden aplicar una norma de manera excesivamente positivizada que desatienda las particularidades del caso concreto.

La Corte Suprema considera el principio de lesividad en estos casos, observando que, efectivamente, ha habido una afectación al bien jurídico protegido en el delito de secuestro, pero evalúa si esa lesión es significativa o trascendente, como para que el poder punitivo del Estado actúe coercitivamente.

También se aplica el principio de subsidiariedad, considerando que el derecho penal debe aplicarse solo en casos en los que otros mecanismos de control social han fallado, el ius puniendi del estado debe ejecutarse como ultima ratio, considerando que los ataques leves a los bienes jurídicos deben ser atendidos por otras ramas del derecho.

¿En el controvertido caso de Jaime Cillóniz hay una afectación o puesta en peligro considerable a la libertad ambulatoria? ¿Existe otro mecanismo de control social para sancionar la inconducta de este señor?

Comentarios finales

En la grabación también puede apreciarse que el señor Cillóniz se mostraba ciertamente incoherente, desconcertado. Al punto que daba la impresión de estar ante una persona desequilibrada mentalmente o bajo efectos de drogas, algo que muchas personas han señalado a través de las redes sociales.

Sin embargo, esa conclusión corresponde definirla al examen toxicológico y a las pericias psicológicas que seguramente se realizaran dada la denuncia. No es una atribución de los medios de comunicación o su audiencia.

Ahora, si se imputa tentativa de secuestro, para ello debe probarse que el sujeto activo tenía la decisión de cometer un delito o que estaba en el inicio de la ejecución del ilícito.

El abogado Christian Salas Beteta menciona que la tentativa constituye la ejecución de un delito que se detiene en un punto de su desarrollo antes de alcanzar el grado de consumación. O sea, antes que se haya completado la acción como típica.

Debemos analizar también cuál era el afán o propósito criminal de un eventual secuestro, en función de las causas de la resolución criminal que determinaron que el imputado obre de tal modo en desmedro de la libertad de otra persona.

¿El señor Jaime Cillóniz buscó secuestrar a esta actriz? ¿Se frustró o interrumpió un secuestro? ¿O se interrumpió una situación incomoda y grosera producto de un malentendido? Esperemos que pronto se esclarezca el panorama y se brinde apoyo emocional a quien por infortunios del destino, tuvo que sufrir esta experiencia traumática.

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